Historia de los pantalones

Una pintura rupestre de hace 10.000 años en los abrigos de Els Secans, en la comarca aragonesa de Mazaleón, muestra a un hombre con lo que podría ser un pantalón corto. Lo que nos da a entender que nuestros antepasados cubrían la región púdica con pieles sujetas a la pelvis y enrolladas en las piernas. De este modo, se protegían del frío.

No obstante, las primeras referencias arqueológicas del uso de pantalones proceden de la cultura celta, de hace unos 2.600 años. Poco después, los pueblos germanos adoptaron esta vestimenta, que la teñían y adornaban con rayas y cuadros. Sin embargo, los romanos los prohibieron hasta el año 400, porque los consideraban un atuendo propio de los bárbaros.

El pantalón tal como se conoce actualmente apareció en 1930, su nombre se atribuye a San Pantaleón, médico, mártir del Siglo IV y Patrón de Venecia. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial el pantalón era utilizado sólo por hombres, las primeras mujeres que utilizaron esta pieza eran muy mal vistas por la sociedad.

Los movimientos feministas reclamaron el derecho de la mujer a vestir pantalones en su lucha por la igualdad con el hombre, con el paso del tiempo la sociedad se fue acostumbrando y en la década de los 60 era normal ver mujeres utilizando pantalones. Ahora es más común verlas llevando pantalones que faldas.historia-pantalones-9

El uso generalizado del pantalón en la mujer no llegó hasta el período de guerra. En ese entonces se necesitaban mujeres para trabajar en labores que antes solo hacían los hombres. Fue así que les brindaron los uniformes necesarios para el trabajo.

Su comienzo en el vestuario de las mujeres fue como una prenda de trabajo, pero luego la gran diseñadora Coco Chanel les dio un toque femenino y los popularizó en todas las clases sociales.

Desde entonces los pantalones han sufrido todo tipo de transformaciones, pantalones anchos, ajustados, nevados, cortos y hasta diferentes tipos de material como seda, cuero o lino.